El peligro de las dietas milagro - Nutricionista Elena de la Fuente 📞 646408759
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El peligro de las dietas milagro

El peligro de las dietas milagro

Estamos a las puertas del verano y la mayoría de la gente quiere perder unos kilos en esta época que empezamos a quitarnos más ropa. Cada año por estas fechas aparecen las dietas milagro que nos prometen una pérdida de peso rápida sin apenas esfuerzo, o eso dicen, pero ¿a qué precio?

 

 

 

Cómo identificarlas

Hay multitud de dietas milagro, pero todas ellas tienen características comunes.

 

  • Prometen resultados rápidos.

 

  • Efecto mágico.

 

  • No implican esfuerzo.

 

  • Venden un método novedoso.

 

  • Restringen el consumo de determinados alimentos o un grupo de alimentos que, en muchos casos, son necesarios para el correcto mantenimiento de nuestra salud.

 

  • Aportan listados de alimentos buenos y malos, permitidos y prohibidos.

 

  • Exageran la realidad científica de un nutriente.

 

  • Aconsejan el consumo de suplementos dietéticos.

 

  • Incluyen testimonios para dar credibilidad al método que proponen.

 

Dieta milagro

Los peligros de las dietas milagro

Estas dietas no solo son perjudiciales para nuestro bolsillo sino también para nuestra salud. Cuando se baja peso de manera rápida, en realidad lo que estamos perdiendo es masa magra (líquidos, masa muscular), precisamente lo que tenemos que preservar.

 

Se pierde peso de manera rápida porque hay un restricción calórica importante. A consecuencia de esto, nuestro cuerpo se pone en modo ahorro. Esto quiere decir que cuando abandonemos la dieta, porque seamos realistas, este modelo de alimentación no se puede sostener en el tiempo, el cuerpo va a almacenar la energía que le proporcionemos para tener reservas suficientes por si en un futuro volvemos a someterle a otro periodo de restricción, produciéndose el más que conocido efecto rebote o efecto “yo-yo”.

No reeducan, por lo que no vamos a identificar ni corregir los malos hábitos, así que estaremos sumidos en un círculo vicioso de “estar a dieta”, “no estar a dieta”.

 

También son perjudiciales a nivel psicológico ya que la restricción / prohibición genera ansiedad, frustración, baja autoestima y sentimiento de culpa cuando nos salimos de lo estrictamente pautado y nos meteremos en la espiral de movernos en extremos o todo o nada, o lo hago perfecto o me desmadro.

 

La prescripción de una pauta alimentaria ha de ser individualizada, hacer un estudio completo de la persona, teniendo en cuenta sus características particulares (horarios, estilo de vida, edad, sexo, actividad, patologías de base, alergias, intolerancias, gustos, costumbres…).

¿Qué hacer si quiero perder peso?

Si queremos perder peso de manera saludable y no volver a recuperarlo, debemos cambiar nuestros hábitos de alimentación y estilo de vida. Seguramente no veamos resultados tan rápidos como con las dietas milagro, pero a largo plazo habremos establecido una rutina saludable que se mantendrá en el tiempo y no estaremos poniendo en peligro nuestra salud.

 

Es importante no focalizar los resultados en el peso, debemos utilizar otros parámetros que nos permitan medir nuestra evolución (nivel de energía, agilidad, calidad del sueño, estado anímico, digestión, parámetros analíticos…).

El objetivo es hacernos responsables de nuestra salud, comprometernos y ser conscientes de lo que debemos modificar mientras disfrutamos del proceso, de los cambios que vamos experimentando y escoger los alimentos por su valor nutricional y no por las calorías que nos aporten.

 

En resumen, si queremos perder peso debemos cambiar nuestros hábitos de alimentación y nuestro estilo de vida.

 

 

Si quieres mejorar tu alimentación estaré encantada de acompañarte en este proceso de cambio. Te enseñaré a identificar qué errores estás cometiendo en tu alimentación, desmontar mitos alimentarios, disfrutar de la comida, sin prohibiciones, ni culpa, hacerte responsable de tu salud, a realizar una correcta planificación, a aprender a leer el etiquetado nutricional, llevar a cabo elecciones alimentarias más saludables y comer de manera consciente.

¿Te animas?

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